Foto de archivo: Guardianas al rescate

El grupo «Guardianas al Rescate» solicitó el apoyo del Concejo Deliberante para encontrar soluciones a su trabajo voluntario referido a la protección de animales en situación de calle o maltrato. Se abordaron temas sobre el riesgo que conlleva la actividad que realizan y sobre la necesidad de crear políticas para la contención de razas peligrosas.

Esta semana, un grupo de proteccionistas independientes se reunieron con representantes del Concejo Deliberante para exponer su trabajo, sus pedidos y sugerencias en torno al trabajo voluntario que realizan.

Los proteccionistas explicaron que la necesidad de acción es urgente, ya que han asistido en la ciudad a numerosos casos de maltrato animal y abandono de perros en la vía pública. Según expresaron, los animales afectados sufren de sarna, han sido atropellados o padecen enfermedades graves.

Es por ello que el grupo «Guardianas al Rescate» solicitó el apoyo del Concejo Deliberante para encontrar soluciones a su trabajo ad honorem. Entre los puntos, solicitan que se les otorgue un mayor número de turnos para la castración de animales, ya que esto contribuiría a controlar la población de perros en situación de calle y prevenir más casos de abandono y maltrato. Además, proponen la colaboración de los centros vecinales en la realización de un censo y control de animales en la vía pública, especialmente aquellos que presenten signos de enfermedad o maltrato.

Quienes conforman el grupo son Laura Puga, Mariana Guzmán, Maru Besso, Gisela Scurti, Mabel Fernández y Mariana Arregui.

Protección a los proteccionistas

Otra demanda importante es la colaboración de una patrulla urbana que pueda acompañar a los proteccionistas en casos complicados de maltrato animal. Dicha medida busca brindar protección a los voluntarios, quienes con frecuencia se enfrentan a situaciones de riesgo debido a la confrontación con dueños de animales en situación de maltrato.

«Nosotras estamos desbordadas por la cantidad de casos, todo recae sobre nosotras. La cuenta del veterinario, ir al rescate, exponer nuestra integridad física. Como siempre hay mucho maltrato, perros atados, entonces nos enfrentamos continuamente al riesgo de que la gente nos haga algo», manifestó en diálogo con Redacción Alta Gracia Mariana Arregui, una de las proteccionistas.

«Pedimos que nos acompañe una patrulla urbana a casos complicados, que tengamos apoyo y una protección para que no corramos riesgo, porque muchas veces nos enfrentamos gente muy complicada. Pedimos esa colaboración para que a esa persona se le haga un aviso de que su animal no puede estar en esas condiciones y se le va a dar un tiempo para mejora; y si no mejora, se procederá a hacer la denuncia en Fiscalía como corresponde, pero necesitamos ese apoyo porque nosotros siempre vamos solas y nos exponemos», afirma la proteccionista.

Atención veterinaria

En cuanto a la atención veterinaria, las proteccionistas piden un apoyo económico por parte del municipio para que los perros que se encuentren en la calle enfermos o con algún tipo de afección reciban atención veterinaria de forma inmediata y que esta no recaiga únicamente en los recursos de los proteccionistas. «Nosotras lo hacemos a pulmón y a costa nuestra; siempre publicamos en redes para que la gente colabore, pero bueno, no son muchos», sostiene Arregui.

Sobre la charla con los miembros del Concejo Deliberante, la proteccionista se mostró muy conforme. «La verdad, nos recibieron muy bien. Con buena predisposición nos escucharon, entendieron la problemática. Por ahí no estaban al tanto que era tan así, no sabían todo lo que hacíamos nosotras, no podían creer que llegamos a tantos casos».

Reglamentación de razas peligrosas

Finalmente, las proteccionistas también abordaron junto a los ediles la problemática de los perros agresivos, señalando que la agresividad de los animales no está determinada por su raza, sino por la forma en que son criados y manejados.

Hicieron hincapié en que aquellos que deseen poseer razas peligrosas, como dogos, pitbulls o rottweilers, deberían contar con la debida autorización y conocimiento adecuado para su manejo.

Los proteccionistas han observado en numerosos barrios varios casos de personas que poseen este tipo de perros de manera irresponsable, atados de forma precaria, lo que conduce a incidentes violentos tanto hacia otros animales como hacia las personas, como el que se vivió este año en la ciudad, donde a una mujer tuvieron que amputarle los brazos tras el ataque de un perro agresivo.