Foto: Cultura y Turismo Deán Funes

El jueves pasado se presentó en Alta Gracia la obra infantil «Aprendijuegos – Blippi» en el Cine Monumental Sierras, donde un imitador del famoso youtuber infantil llevaría adelante un espectáculo para los más chiquitos. Problemas técnicos por doquier y un show «agarrado de los pelos» terminó con una audiencia disconforme.

Blippi es un famoso youtuber que enseña, con canciones pegadizas, bailes y un magnetismo hacia los niños indiscutible, sobre maquinarias, instituciones, colores, números, letras y ciencia. El personaje es interpretado por el estadounidense Stevin John, quien creó toda una industria alrededor del simpático muchacho de tiradores y anteojos color naranja.

El jueves pasado, en plena «mini temporada» turística, se realizó en el Cine Teatro Monumental Sierras una obra infantil «Aprendijuegos Blippi», donde un actor interpretaba al personaje de Stevin John. No obstante, la función dejó un gusto amargo en los espectadores. Según asistentes, a los cinco minutos de comenzar el show había más problemas técnicos que risa de niños. Luego de un par de canciones- ninguna de Blippi- los problemas se apoderaron del evento dejando sin sonido y luces al escenario por 10 minutos. Al solucionarse momentáneamente el contratiempo, las chicanas de “Blippi” hacia los encargados de sonido, en plena función, no se hicieron esperar. «Nosotros alquilamos la sala, el Monumental por ahora no tiene técnica, la técnica era de ellos. Toda la parte de luces del establecimiento estuvieron perfecto, les falló a ellos. Incluso hacía cortocircuito la máquina de humo», admitió Lara González, Directora de Turismo y Cultura a Redacción Alta Gracia.

El show continuó con cierta desconfianza cada vez que un foco se apagaba. El imitador parecía estar atajando penales sentado en una silla por la abundancia de problemas, entre gritos de niños que pedían una famosa canción del “Blippi” original. En total el espectáculo fue de aproximadamente 40 minutos neto. «Empezó unos minutos mas tarde y duró lo que tenía que durar según el contrato, ellos hacen un intervalo que no se hizo porque se cortó la luz», afirmó González.

El valor de la entrada era de $1500 por persona, pero eso queda en segundo plano cuando la cara de decepción de los niños era mayoría, hasta incluso, algunos parecían estar experimentándola por primera vez.