Son las expresiones de Florencia Guzmán, una vecina de Alta Gracia cuya hija de ocho años fue a visitar a su padre en Santiago del Estero y éste no la regresó. La mujer perdió el contacto con la niña y su progenitor y tuvo que acudir a la Justicia para que le restituyan a la menor, sin obtener respuestas aún.
«El padre de mi hija se la llevó el 24 de marzo para Frías, Santiago del Estero: se la llevaba por 4 días, la iba a devolver el 27; y ese día me avisa que no la iba a traer, que él había decidido que ella viviera con él. Me bloqueó y desde ahí nunca mas tuve comunicación con él, ni con ella», comienza a relatar Florencia Guzmán a Redacción Alta Gracia.
La mujer dio a conocer en las últimas horas su caso vía redes sociales, exponiéndose a sí misma y a la niña en su afán de recuperar a su hija de ocho años. La mujer y la pequeña residen en Alta Gracia, lugar donde la menor tiene el centro de su vida: su escuela, asiste a danza y a inglés.
«Ya había pasado en el 2018, pero en esa oportunidad yo vivía en Santiago del Estero, él se la llevó a la casa de su mamá. Él es una persona conocida allá, es médico, tiene contactos y dinero. Yo quería hacer la denuncia por eso que me estaba pasando y no me la tomaban por ser la persona que era. En ese momento decidí hablar de la situación que había vivido los últimos dos años con él: en la que recibía violencia física de su parte, aún así presentando videos y fotos de moretones. No me quisieron tomar la denuncia», relata.
La mujer expresó además que el padre de su hija, en ese entonces, ponía condiciones para que la mujer pudiera ver a la niña, algunas, incluso, violencia sexual.
«Por varios meses viví esa situación, me perseguía, se me aparecía por la calle, yo no podía salir, no podía hacer nada. Vivía con miedo, me vine para Alta Gracia porque tenía miedo que me mate, vivía sola, tenía muchísimo miedo. En ese momento hice en Frías una denuncia, pero me dijeron que quería arruinar su imagen. Tuve que hacer la denuncia en Santiago Capital. Allí me tomaron la denuncia por violencia económica, violencia física y violencia sexual», afirma Guzmán sobre los comienzos de la batalla legal. Denuncias que, según relata la mujer, no les dieron su curso.
La niña y su madre vinieron desde Santiago del Estero a Alta Gracia a recomenzar su vida en febrero del 2021. «Él me ofrece dejar que me traiga a mi hija a Córdoba con la condición que retire la denuncia y yo la retiré», argumenta. La pequeña durante el 2022 viajó dos veces a visitar a su padre biológico: una vez en el verano y el 24 de marzo, la última vez que su mamá la vio. «Las dos veces le hice firmar un permiso con la fecha que se la llevaba y traía. Él firmó un permiso diciendo que se la llevaba el 24 de marzo y la traía el 27 de marzo. El 27 me avisa que no la iba a volver a traer, ahí hice la denuncia correspondiente en la ciudad de Alta Gracia porque no la restituyó y por impedimento de contacto, porque nunca más hablé con mi hija por ningún medio. La única información que tengo es por mamás del colegio donde va mi hija ahora: allá el colegio la inscribió sin pase» explica.
Con respecto a la situación judicial, este viernes al hacerse conocido el caso a través de medios de comunicación y redes sociales, los abogados del padre de la niña solicitaron una nueva audiencia.
«Yo no quería llegar a esto, pero lo tuve que hacer. Ya van 46 días sin mi hija, los tiempos de la Justicia son muy lentos, y yo sigo sin verla y sin saber nada de ella», finaliza Guzmán.












