Con fotos guardadas en cajas, documentos antiguos, relatos familiares y anécdotas que sobreviven en la memoria de los vecinos, la comuna de Villa Los Aromos, con el apoyo de la Universidad Popular local, comenzó a impulsar un proyecto que apunta a algo mucho más profundo que un festejo aniversario: recuperar la historia viva del pueblo.
En el marco de los 80 años de la localidad, la comuna lanzó una convocatoria abierta para que vecinos y vecinas participen de la construcción de un archivo histórico comunitario, una iniciativa que busca reunir imágenes, documentos y testimonios que permitan reconstruir la identidad y las transformaciones del lugar a lo largo del tiempo.
La propuesta incluye la recopilación y digitalización de fotografías antiguas, cartas, recortes, escrituras, recuerdos familiares y todo tipo de material que pueda aportar a la memoria colectiva de Los Aromos. Además, se realizarán entrevistas a habitantes de distintas generaciones para rescatar historias de vida, experiencias y relatos sobre cómo era el pueblo décadas atrás.
Desde la organización remarcaron que todos los materiales serán digitalizados y devueltos a sus propietarios, con el objetivo de preservar el patrimonio histórico sin que las familias pierdan sus recuerdos originales.
La iniciativa aparece también como una forma de fortalecer el sentido de pertenencia en una localidad que en los últimos años atravesó importantes transformaciones urbanas, sociales y demográficas. En ese contexto, el proyecto busca dejar registro no solamente de los grandes hechos institucionales, sino también de las pequeñas historias cotidianas que construyen la identidad de una comunidad.
“La historia del pueblo vive en la memoria de quienes lo habitan”, expresaron desde la comuna e invitan a participar activamente a toda la comunidad.
El material recopilado formará parte de una muestra final abierta al público, donde se expondrán fotografías, relatos y documentos que permitirán recorrer distintas etapas de la historia de Villa Los Aromos, desde sus primeros años hasta la actualidad.
Más allá de un archivo, la propuesta parece apuntar a algo todavía más valioso: evitar que la memoria de generaciones enteras quede perdida en un cajón o se diluya con el paso del tiempo.













