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El fiscal seguirá al frente de la investigación sobre el femicidio de Agostina Vega y suma el antecedente que está en la oficina de Iván Rodríguez. De este modo se definió no derivar los casos a las fiscalías especializadas en Violencia de Género.

El fiscal General de la Provincia, Carlos Lezcano, definió que el fiscal Raúl Garzón sea quien continue con las investigaciones de las causas que tiene como protagonista a Claudio Barrelier: el femicidio de Agostina Vega y la privación ilegítima de la libertad de 2025, el antecedente que lo tuvo detenido 20 días hace poco más de un año.

Es lo que quería Raúl Garzón luego de haber imputado a Barrelier por homicidio calificado por el contexto de violencia de género de la adolescente, cuyos restos fueron hallados el sábado pasado, desmembrados, tras siete días de búsqueda. Lezcano decidió que sume el expediente que todavía tiene su par Iván Rodríguez, quien liberó a Barrelier el 26 de mayo de 2025, luego de haberlo detenido e imputado por el presunto rapto de otra adolescente, en la misma casa de Del Campillo 878, de barrio Cofico, que habría sido la escena del femicidio de Agostina.

Se podría haber planteado alguna disputa por jurisdicción, puesto que en un inicio Garzón tendría que haber remitido la causa a Rodríguez, porque su investigación contra Barrelier era por un hecho que tenía, en un primer momento, la misma calificación legal: privación ilegítima de la libertad. Pero al ser todavía más grave el caso de Agostina se considero que hoy tiene más sentido la prelación por el tipo delictivo y no el antecedente más antiguo.

Esta decisión tiene cuestionamientos internos puesto el protocolo del fuero especializado en Violencia de Género demandaría que las dos causas sean giradas a algunas de las fiscalías exclusivas para este tipo investigaciones en el distrito judicial de Capital.

Se plantearon fuertes discrepancias en el interior del Ministerio Público Fiscal (MPF), con criterios encontrados entre los fiscales generales adjuntos Alejandro Pérez Moreno -a favor de que acumule todo Garzón para no empezar de nuevo en otra fiscalía- y Bettina Croppi -que viene del fuero especializado y cree que es mejor para el MPF sacar del medio a los dos fiscales que están en el centro de las críticas-.

Brasa caliente

Lo terminó ratificado fue que no retendrá la primera causa contra Barrelier Iván Rodríguez. El proceder de este fiscal está todavía más cuestionado que Garzón, tras su fallida conferencia de prensa del sábado pasado.

En Tribunales hacen un parangón con la decisión que tomó la fiscal Jorgelina Gutiez de liberar a Pablo Rodríguez Laurta, el doble femicida de Luna Giardina, expareja, y Mariel Zamudio, su exsuegra, además del remisero Martín Palacio, en un raro criminis causa con un asesinato hecho para ocultar los otros, y que lo precedió.

La actuación de Gutiez y de sus funcionarios está siendo analizada por la Oficina de Sumarios del Tribunal Superior de Justicia (TSJ). Laurta estaba denunciado por amenazas y violaciones repetidas a las restricciones de contacto. Se le impusieron condiciones: una de ellas, que tenga que avisar cuando ingrese al país y ponerse una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos.

En el cuerpo de colegas fiscales se hacen esta pregunta: ¿podía Gutiez saber que Laurta ingresaría en forma clandestina al país, asesinaría a Palacio en el camino y luego mataría a Giardina y a Zamudio con los elementos que tenía cuando analizaba las primeras denuncias contra este hombre violento? Del mismo modo: cuando Rodríguez no encuentra elementos para mantener en prisión a Barrelier porque el relato de la víctima -refiere él- es contradictorio y la consulta a la fiscalía especializada no le ofrece certezas, ¿podía prever que este hombre un año después atacaría a Agostina?

En Córdoba se sostiene la actividad del Polo de la Mujer, con unidades judiciales y fiscalías especializadas, pero son insuficientes. Rodríguez no es un fiscal especializado, como Gutiez no lo era. Tampoco Garzón. Tuvieron que actuar porque no se dispuso una estructura capaz de tomar todos los casos en las fiscalías del fuero especial. Quedan en fiscales de número los casos que no parecen requerir de equipos técnicos específicos.

El año pasado los fiscales de número presentaron una queja a la Fiscalía General y pidieron no seguir interviniendo en causas de género. Fue tras el inicio de los sumarios a Gutiez y a sus equipos de trabajo. Hay quienes consideran que estos dos casos: Laurta y Barrelier, obligan a que todas las denuncias de violencia de género, por más que parezcan temas menores, sean derivadas a equipos judiciales capacitados y especializados.

Una pequeña apostilla, de maldad, que es oída en Tribunales: es muy probable que con los mismos elementos que tenía Rodríguez otros fiscales con interés por simpatizar con algunas ideas expresadas por el nuevo fiscal General de la Provincia Carlos Lezcano en la primera entrevista que dio apenas tomó el cargo hubieran tomado el enfoque de investigar a la presunta víctima con la idea de estar frente a una falsa denuncia.

Fuente: La Voz del Interior