Mientras la Justicia avanza en la causa por enriquecimiento ilícito, el jefe de Gabinete decidió desprenderse de una de sus propiedades. La maniobra llama la atención ya que en las últimas semanas se conoció un abrupto crecimiento patrimonial de la familia Adorni.
En medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, el jefe de Gabinete Manuel Adorni puso en venta un departamento ubicado en el centro de la ciudad de La Plata. Mientras la Justicia avanza en las indagatorias, el funcionario decidió desprenderse de uno de sus bienes.
La maniobra llama la atención ya que en las últimas semanas se conoció un abrupto crecimiento patrimonial de la familia Adorni, incluida la compra de dos inmuebles de lujo, uno en el barrio porteño de Caballito y otra en un country de Exaltación de la Cruz.
Las nuevas propiedades fueron adquiridas a través de complejas ingenierías financieras, como préstamos privados. Todo sin desprenderse de esta propiedad en la capital bonaerense ni del cuatro ambientes ubicado en el barrio de la Ciudad de Buenos Aires de Parque Chacabuco, este último también es investigado por la extraña modalidad de compra.
La casa que el ministro ofrece a 95.000 dólares está situada en la calle 48, entre 6 y 7, cuenta con una superficie cubierta de 98 metros cuadrados.
En su declaración jurada del 2024, Adorni informó que obtuvo este departamento como una “donación”, que sería herencia de sus padres, en junio de 2016.
Financiamientos sospechosos
Las policías Graciela Molina de Cancio y Victoria Cancio, quienes le otorgaron un crédito al funcionario para la compra del departamento en Parque Chacabuco, declararon que Adorni aún les debe 70.000 dólares más intereses de los 100 mil que les prestaron.
Por el momento, la Justicia investiga si ambas mujeres, integrantes de la Policía Federal, contaban con la capacidad económica suficiente para realizar dicho préstamo y busca determinar la trazabilidad real de los fondos utilizados en las operaciones inmobiliarias de Adorni.
Por su parte, las jubiladas Beatriz Viegas, de 72 años, y Claudia Sbabo, de 64 años, quienes le vendieron el año pasado al jefe de Gabinete, el inmueble de la calle Miró, en el barrio porteño de Caballito, señalaron que sus hijos fueron quienes cerraron la transacción. Se trata de Pablo Martín Feijoo y Leandro Miano.
Las investigadas manifestaron frente al fiscal Gerardo Pollicita que el dinero que usó para comprar la mitad del departamento era suyo, proveniente de ahorros y que perciben una jubilación de 350 mil pesos.
Fuente: LNM












