La protesta surge como respuesta directa a la baja de 140 contratos que se concretaron este jueves, lo que generó tensión dentro del organismo.
Los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anunciaron una medida de fuerza excepcional denominada «apagón meteorológico» para el próximo viernes 24 de abril.
La protesta surge como respuesta directa a la baja de 140 contratos que se concretaron este jueves, lo que generó tensión dentro del organismo.
Detalles de la medida y alcance
El cese de actividades se llevará a cabo entre las 5 y las 12. Durante este periodo, se realizará una suspensión total de la difusión de pronósticos y alertas oficiales en todos los canales de comunicación habituales, incluyendo sus plataformas digitales.
Según delegados gremiales, esta acción busca visibilizar el impacto negativo que los recortes tienen sobre el funcionamiento del organismo y la calidad de la información brindada.
Riesgos y sectores afectados
Desde el SMN advirtieron que la información meteorológica no es un mero complemento, sino la base fundamental de todo el sistema de seguridad climática del país. El paro afectará el desarrollo de alertas tempranas, esenciales para la prevención de riesgos y la planificación de diversas actividades económicas.
Entre los sectores que se verán directamente impactados por la falta de datos oficiales se encuentran:
- Aeronavegación: los vuelos dependen de reportes constantes para operar de forma segura.
- Producción agropecuaria: crucial para la toma de decisiones en el campo.
- Navegación marítima y fluvial.
- Vida cotidiana: planificación de actividades y prevención ante fenómenos climáticos extremos.
Un conflicto sin precedentes
Trabajadores del organismo señalaron que se trata de una medida excepcional en la historia del SMN, ya que nunca antes se había recurrido a una acción de este tipo, lo que subraya la gravedad del conflicto actual. Asimismo, advirtieron que, de no revertirse la situación de los despidos, el apagón del viernes 24 no será un hecho aislado y se podrían convocar nuevos paros en el futuro cercano.
En un contexto donde el cambio climático exige sistemas de monitoreo más robustos, los especialistas remarcan que la falta de datos compromete seriamente la confiabilidad de los pronósticos, poniendo en riesgo tanto la actividad productiva como la seguridad de la población.
Fuente: La Voz











