Foto: Infobae

Fernando Soria ya estaba acusado de delitos contra la libertad y la integridad sexual. Ahora, se le suman más casos por abuso y otros por estafa.

La Justicia de Córdoba, a cargo de la investigación contra Fernando José Soria (58), quien en sus redes sociales se presenta como un gurú espiritual, sanador y ser de luz, amplió la imputación contra él. Ya estaba acusado como presunto autor de delitos contra la libertad y la integridad sexual, luego de que lo denunciaran dos personas que realizaban distintas actividades a su cargo en un predio que queda sobre el kilómetro 25 de la Ruta 5, en el ingreso a la ciudad de Alta Gracia. Y ahora le endilgan al menos dos casos más de abuso sexual y también otros por estafa, según confiaron a Infobae fuentes con acceso al expediente.

Pero eso no es todo. Además, fueron imputadas dos mujeres, de entre 50 y 60 años, que se presentaban como ‘maestras’ en las escuelas espirituales que manejaba Soria. Las acusan de estafa, según ampliaron las fuentes consultadas. Es que en el marco de la causa investigada por la Fiscalía de Instrucción de competencia múltiple del segundo turno de Alta Gracia, a cargo del fiscal Alejandro Peralta Ottonello, se descubrió que operaban y cobraban por las clases sin ningún tipo de autorización municipal ni registro, ni siquiera en la secretaría de Culto.

“Son varios hechos de estafa porque cobraban dinero por cursos falaces. No se descarta que haya más víctimas de defraudación. También podría haber más personas que fueron imposibilitados de irse de los talleres, en el marco de una relación de sumisión y sometimiento por su calidad de enviado divino, en una verdadera relación asimétrica, un engaño total”, detallaron las fuentes a este medio.

No descartaron los investigadores que haya más sospechosos involucrados y que sean acusados a futuro, al tiempo que se tiene en la mira un predio en la localidad bonaerense Villa Elisa, desprendimiento de la escuela de Soria, donde se operaría de la misma manera que en Alta Gracia.

Todo comenzó luego de que durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus, en 2020, un matrimonio denunciara a Soria por delitos contra la libertad y la integridad sexual.“Sonuna pareja que aduce que la mujer y uno de sus hijos menores de edad fueron víctimas de tocamientos durante las sesiones de sanación o cura espiritual y reiki”, explicaron. Luego, aparecieron más casos y por eso se amplió la imputación.

Sobre el delito contra la libertad contra Soria, los investigadores están convencidos, en base a la denuncia, de que “pudo haberse retenido a las personas sobre un fundamento de poder, de la supremacía del líder, ejerciendo subordinación”. Es decir, no los dejaban irse de los cursos cuando querían y usaban todo tipo de ardid para retenerlos.

Soria aún no ha sido indagado, tampoco las nuevas dos imputadas. El fiscal del caso sigue recolectado prueba y testimonios. Y, en ese contexto, se espera que recién en mayo estén frente a frente ante Peralta Ottonello.

Gurú de luz

Soria se autopercibe en su muro de Facebook como fundador de varias ‘escuelas terapéuticas’, denominadas de la Divina Naturaleza o de la Divina Sabiduría; de la Fundación Energías del Tercer Tiempo, de Energía Consciente-Sanador de la Luz y de la organización Tu Hermano en la Luz. Los abusos fueron denunciados en esos contextos.

Soria, oriundo de Frías, en Santiago de Estero;asegura haber estudiado Higiene y Seguridad en el trabajo en Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Cuyo, pero no tenía los papeles de su orden, justamente, en orden, según comentaron las fuentes.

Por ello, las autoridades municipales de Alta Gracia ya dispusieron algunas medidas. Y ahí radica también el fundamento sobre el que se basa la imputación por estafa.

La defensa del imputado

Tras conocerse el caso, Soria sostuvo que es inocente y que él fue quien primero denunció a un hombre (pareja y padre de los primeros denunciantes en la causa en su contra) por irrumpir en su propiedad en 2019. “Después surgió una situación en la cual él vendría a buscar a su hijo de 18 años, que estaba allí por elección propia. Yo llamé a la Policía y realicé la denuncia”, sostuvo en diálogo con La Voz del Interior.

También dijo al portal de noticias de Córdoba que las dos presuntas víctimas que radicaron la denuncia tomaban cursos en su centro de espiritualidad ubicado en las afueras de Alta Gracia: “La acusación tiene una intención maliciosa. Toda persona es inocente hasta que se pruebe lo contrario, eso dice la ley”. Y cerró: “Uno no lleva adelante algo para hacer mal o daño a alguien, esa es la realidad”.

Fuente: Infobae