
Por Fabián García- Suecia fue el primer país, que en 1974 reemplazó la licencia de maternidad por la licencia de paternidad, que otorga a ambas personas en la pareja la oportunidad de pasar tiempo en casa con los niños. Esto es, que se distribuya entre ambos miembros de la pareja. Aquí una mirada sobre esa y otras experiencias.
En 1974 los suecos votaron un paquete legal para avanzar en la paridad de género en el cuidado y crianza de los hijos. Fue una clara señal del Estado para que hombres y mujeres tuvieran el mismo estatus como padres y que un sexo no debería asumir la responsabilidad principal. Se dispuso que las parejas recibieran seis meses de licencia por hijo, cada uno con el derecho a tomarse la mitad de los días. Esto es, 180 días pagos (En Argentina, la madres tienen 90 días como mínimo y los padres 2 días).
Sin embargo, la ley no imponía el mismo tiempo, sino que facilitaba la negociación entre los miembros de la pareja y los hombres tenían la opción de traspasar esos días a las mujeres. El resultado fue que a mediados de los años ’90, el 90% de los días de licencia seguían siendo utilizados por las madres.
Entonces, el Estado actuó nuevamente, y en 1995 impuso una cuota obligatoria para los padres de 30 días sobre los 180. Si no lo tomaba, la pareja perdería la licencia paga. Siete años más tarde, en 2002, la medida se extendió a 60 sobre 180 días.

Ambas reformas tuvieron un impacto en la proporción de licencia tomada el padre y en 2014 (40 años después de la sanción de la ley), los hombres estaban utilizando el 25% del total de días disponibles a la pareja. Dicho de otro modo, el rol cultural, demoró cuatro décadas en influir sobre el conjunto del universos masculino. Con ese resultado, los suecos pusieron en marcha en 2015, la política de 50/50, esto es, que los hombres deben tener 90 días de licencia de los 180 disponibles para la pareja.
Sin embargo, no es la única diferencia:
-Las parejas suecas reciben 16 meses (480 días) de licencia paterno-maternal cuando nace el primer hijo.
Durante los primeros 390 días, el progenitor que deja de trabajar recibe 80% de su salario, del cual se hace cargo el Estado. Luego, pueden tomar hasta 90 días más de licencia a una tasa más baja de pago.
UN DRAMA MUNDIAL
Sólo 34 países cumplen con la recomendación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de conceder al menos 14 semanas de licencia a la madre y una remuneración garantizada que no sea inferior a dos tercios de sus ganancias laborales previas (66%, y aquí, el presidente promueve que padres y madres pueden extender 30 días la licencia, pero sin goce de sueldo).
Fuente: En Redacción










