Recibe a personas en situación de calle y con problemas de consumo. El espacio lleva el nombre del pontífice argentino, férreo defensor de los más desfavorecidos.
Francisco fue el Papa de todos y en un rincón de la ciudad de Alta Gracia lo recuerdan de un modo muy especial. Más todavía cuando se cumple un año desde su desaparición física.
Su imagen y su nombre recorren cada ambiente del lugar. Cuando el proyecto de una casa para alojar a personas en situación de calle y con problemas de consumo tomó forma, un grupo de voluntarios eligió su nombre.
Hace una década, cuando Jorge Bergoglio comenzaba su servicio al frente de la Iglesia Católica, algunos jóvenes comenzaron a visitar el barrio, a tomar mate con los vecinos y a conocer más de cerca las dificultades que había.
Primero surgió una capilla; luego un hogar de día y centro barrial (”La otra orilla”); y finalmente en octubre pasado nació el refugio. “Vimos la necesidad de varios hombres que no tienen un sitio a dónde dormir”, cuenta hoy Leandro, responsable de la casa.
Así, este techo se convirtió en un abrigo, escucha y acompañamiento cotidiano a quienes más lo necesitan. “Francisco nos habló de una Iglesia en salida. Y a mí su modo de ser me cambió la vida. Por eso queremos replicar de alguna manera esa atención y cercanía por el otro”, dice Lucas, coordinador del hogar de día.
Pablo es el más joven de los varones que acuden al refugio cada noche. Tiene 18 años y pronto se mudará a otro espacio de la red “Hogar de Cristo” para recuperarse del flagelo de las adicciones. “Está bueno que te pongan un límite. Al principio me costó, era un poco rebelde, pero ahora me siento mejor. La comunidad es muy importante”, expresa.
Todas las historias comparten experiencias de dificultad, soledad o la falta de un proyecto de vida. Una de esas historias es la de Maximiliano, oriundo de Carcarañá, localidad del sur de la provincia de Santa Fe. Hace un tiempo se mudó a la ciudad de Córdoba pero no se adaptó. Decidió mudarse a Alta Gracia, una ciudad más pequeña y similar a su lugar de origen.
«Quedé en situación de calle pero gracias a Dios conseguí un trabajo como albañil en Dique Chico», celebra.
De ropero a hogar
El refugio funciona en una vivienda sobre calle Uruguay de barrio Cámara, a la vuelta de la Parroquia de Fátima. Antes había allí un depósito de ropa de Cáritas. Ahora, está abierto todas las noches, con ducha, cena, desayuno y el acompañamiento de dos personas del equipo.
La actividad del refugio está orientada a lo nocturno, y después se busca seguir acompañando esa vida desde el centro barrial. El objetivo es que sea un espacio de tránsito hasta que la persona pueda retomar hábitos y acomodarse con mayor autonomía. “A la espiritualidad se la tiene presente porque muchas veces ayuda a salir adelante”, sostiene Leandro.
Espiritualidad y apoyo
El proyecto se inspira en el mensaje del Papa Francisco y en la misión del “Hogar de Cristo”, surgida e impulsada en 2008 por el entonces arzobispo Jorge Bergoglio como respuesta al creciente consumo de drogas, especialmente el paco, en barrios vulnerables de la ciudad de Buenos Aires.
El lema es “abrazar la vida tal como viene”, poniendo el foco en una comunidad que acompaña, sin juzgar ni abandonar.
El espacio cuenta hoy con el auspicio de Cáritas y el apoyo del Arzobispado de Córdoba, la Pastoral de Adicciones y la Vicaría de los Pobres. También ayudan la Municipalidad de Alta Gracia y el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia.
Cuando el lugar abrió sus puertas en octubre pasado, el arzobispo Ángel Rossi destacó el legado del Papa argentino: “Este refugio significa cobijo y protección, y funciona bajo el amparo de Francisco, cuya obsesión más santa fue cuidar de los más débiles”.
“En este medio año aprendimos que el cuidado no es solo un acto técnico: es un acto de amor. Es entender que mi mano solo tiene sentido si está tendida a alguien más”, expresan desde el refugio.
Jubilados sin techo
Una realidad cotidiana que también observan los coordinadores es la de los jubilados que tienen dificultades de vivienda, una problemática que se ha extendido en los últimos años en varias ciudades.
El alto costo de vida afecta con crudeza a este sector de la población y en ocasiones han solicitado asilo en el refugio. “Es otra realidad palpable y que necesita ser acompañada de manera constante”, cierra Lucas.
Cómo ayudar
El proyecto crece y necesitan voluntarios que puedan acompañar los almuerzos o espacios recreativos. Además, ofrecen productos propios de la huerta y tienda de ropa a precios económicos. Contacto: 03547-541133.
Memoria agradecida
El primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco coincide con la 128° Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina de la que participan todos los obispos del país.
En ese marco, este martes se realizará una misa especial en la Basílica de Luján. Luego cada diócesis extenderá este tiempo de memoria agradecida en las celebraciones eucarísticas de Jesús Buen Pastor del próximo domingo.
En la ciudad de Córdoba, la cita principal será el próximo domingo 26 de abril, desde las 11, con una ceremonia que estará cargo del cardenal Ángel Rossi.
Fuente: Por Nicolás Sosa Tillard para la Voz del Interior












