Foto: Gentileza La Nueva Mañana

Una multitudinaria marcha en la que participaron prestadores, transportistas, profesionales y personas con discapacidad y sus familiares, marcharon en la tarde de este lunes hasta el Patio Olmos.

Este lunes se realizó una nueva y multitudinaria marcha de la Asamblea de Discapacidad de Córdoba, que integran prestadores, transportistas, personas con discapacidad y familiares. La movilización partió desde Colón y General Paz a las 18 horas y culminó en el Patio Olmos.

Julia Domínguez, licendiada en Psicopedagogía e integrante de la Asamblea de Trabajadores de la Inclusión y de la Asamblea de la Discapacidad de Córdoba, en diálogo con Radio Nacional Córdoba, expresó que esperan respuestas reales sobre demandas. «Desde el jueves, algunas prestadoras y prestadores hemos empezado a recibir algunos pagos, pero no en su totalidad. Llegaron muchos mails y órdenes de pago que van entre el 20 y el 70% del pago de trabajos realizados, por lo que estamos hablando de una devaluación del trabajo», indicó.

Adelantó que este miércoles entregarán un petitorio a la oficina cordobesa de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) para exigir una respuesta asertiva y mantener un diálogo directo. «La consigna contra el ajuste se arrastra desde 2017, porque el recorte sucedió en 2016. Hay como una herencia, porque ésta es una lucha histórica y no hemos tenido modificaciones», explicó Domínguez, remitiendo continuas irregularidades de las obras sociales.

«Se buscó institucionalmente crear una tensión», denunció, aduciendo que no se expone con transparencia la situación administrativa. «Nadie se está ocupando de nuestra situación económica y es un sector precarizado y afectado por la desidia institucional que se arrastra. Hay una discriminación generalizada con todo el sector de la discapacidad. Las personas que ocasionalmente nos insertamos a trabajar con este sector de la sociedad, corremos su suerte por carácter transitivo», enfatizó Domínguez.

«Es urgente que se desburocratice esto y se reconozca nuestro trabajo», indicó, detallando que el colectivo incluye a profesionales y transportistas, y que hay además un trabajo de inclusión que hacen las mismas familias y los usuarios

Los dirigentes del Partido Obrero en el Frente de Izquierda, Soledad Díaz y Emanuel Berardo, estuvieron presentes en la convocatoria. Al respecto, Díaz señaló: “Por estos momentos tiene lugar un acampe y permanencia frente a la Casa Rosada, y en la mayoría de las provincias se están desarrollando acciones de lucha contra el ajuste en discapacidad, Córdoba no es la excepción».

«Tras conocerse el recorte presupuestario en salud efectuado por el ministro de Economía Sergio Massa, se confirmó que implicará una reducción de aproximadamente 10 millones en el área de discapacidad. Estamos ante una de las caras más aberrantes del ajuste, la que abandona a las personas con discapacidad y a profesionales que hace hasta cinco meses que no cobran sus salarios”, precisó.

“Es sin duda un salto en la política de ajuste que afecta de lleno a los trabajadores, que ya vienen sufriendo la precarización y la naturalización del endeudamiento en el pago de sus salarios, pero que ahora toca de lleno a las personas con discapacidad y sus familias que se quedan sin prestaciones. Todo nuestro apoyo a los trabajadores y pacientes que han unificado la lucha contra el ajuste a los más vulnerables”, cerró la referente del PO. 

Por su parte, Emanuel Berardo expresó: “Estamos siguiendo con especial preocupación y alarma el ajuste que pretenden perpetrar en discapacidad, ya que se agravará la extrema situación de abandono que sufren las familias más vulnerables en los barrios. El Estado afila sus tijeras para recortar en áreas sensibles como discapacidad con el único fin de pagarle al FMI. Hay que quebrar esta orientación política criminal. Por eso nos sumamos a la lucha en defensa del derecho a la salud de las personas con discapacidad, por el pago a mes vencido de los prestadores, 60% del aumento salarial y la integración de todas las profesiones al nomenclador”.

Fuente: La Nueva Mañana