En la sesión de este miércoles el bloque Alta Gracia Crece instó al tratamiento de los  proyectos que se encuentran «encajonados» en las distintas comisiones. Fuerte cruce entre las concejales Lucía Allende, de la oposición, y Annemie Busse, oficialista.

La sesión del Honorable Concejo Deliberante de este miércoles estuvo plasmada de idas y vueltas, planteos y objeciones, que alimentan el circo mediático devenido en asamblea legislativa.

Lucía Allende, del bloque Alta Gracia Crece fue quien dio voz al pedido de instar a la Presidenta del Concejo, Cristina Roca, el tratamiento de los proyectos que se encuentran encajonados en las distintas comisiones.

«Nuestro trabajo y nuestra labor es eso, generar ordenanzas y resoluciones que mejoren la calidad de vida de todos los vecinos de Alta Gracia. Eso se hace a través de la presentación de proyectos que indiscutiblemente tienen que ser tratados», expresó Lucía Allende en el recinto. «No hay intencionalidad política, ni partidaria, si no de verdad poder aportar para que la gestión sea sólida, eficiente y conforme a los requerimientos de los vecinos», agregó. Luego, procedió a enumerar distintos proyectos que quedaron «durmiendo» en las comisiones, según sus palabras.

Ante lo expuesto, quien respondió fue la concejal oficialista (y ahora única mujer representante de Hacemos por Córdoba en el Concejo) Ana María «Annemie» Busse. «No hago un show diciendo que participo de las diferentes comisiones, todos tenemos diferentes proyectos (…). Nosotros nos hemos presentado y cuando no se han presentado a la comisión uno de los concejales siempre hemos consensuado de alguna manera. Me ha llegado el momento de decir, lamentablemente, que hay concejales que no se presentan a las comisiones en las reuniones de comisiones, aún habiendo llamado a algún secretario. Es lamentable escuchar esto. Al menos en las comisiones donde pertenezco, se han tratado. Cuando no se han presentado concejales no hago un show para la prensa: porque esto es un show para la prensa, ni más, ni menos» manifestó.

Esa fue la chispa que encendió la polémica en el concejo. «Este cuerpo está para debatir proyectos, para hacernos eco de los reclamos del vecino, hay que tener más oído y menos pico. La ciudad tiene un montón de necesidades que no están cubriendo», arremetió Allende, mientras el concejal Ortiz arengaba cual estudiante de secundario: «está enojada». «Es una falta de respeto intentar desacreditar así», prosiguió Allende.

¿Cómo terminó la historia? Se aprobó el tratamiento sobre tablas, pero se rechazó el pedido que hizo el bloque opositor por mayoría.