Foto ilustrativa / RAG

Durante un mes el gobierno provincial tratará de tapar los incendios políticos que se prenden cada día. En el ámbito local, el gobierno de Torres irá sorteando y especulando los posibles escenarios ante la omnipresencia de Saieg y en Juntos por el Cambio buscarán amucharse para no quedar afuera de las fotos.

Si bien parece que un mes no es mucho tiempo, hay que tener en cuenta que se trata de nada más y nada menos que el mes del MUNDIAL. Evento que se da cada cuatro años y que en países como el nuestro, se toman todas las licencias a la hora de mirar un partido de fútbol. El relaje es casi total.

Sin embargo, en el ámbito de la política muchas veces se aprovechó esos días en donde la sociedad está un tanto distraída, para aprobar leyes, impulsar un decreto, avanzar con obras cuestionadas, modificar códigos entre otras “picardías” poco consensuadas.

En la provincia de Córdoba durante estos días quizá se termine de aprobar la re-reelección para los presidentes comunales quienes aseguraron que la pandemia les quitó dos años de gestión. Estos jefes comunales provienen de los partidos políticos más representativos: peronistas, radicales y vecinalistas.

A pesar de que el gobernador Juan Schiaretti declaró -en más de una oportunidad- que no alentará esta posibilidad, los intendentes y referentes insisten y pidieron una reunión urgente con Manuel Calvo (quien está en el ejercicio de la gobernación ante la ausencia por viaje de Schiaretti).

Por otra parte, el destino del histórico referente peronista de Córdoba, Oscar González también pende de un hilo y por esas semanas se podría tomar alguna decisión fuerte con respecto al caso. “El gobernador ha sido muy respetuoso en este y otros casos en donde se llegó a la judicialización. No va a emitir opinión hasta tanto la justicia se expida”, dijo el ministro de Empleo Facundo Torres en una entrevista radial.

ALTA GRACIA Y EL “FANTASMA” SAIEG

En cada elección vuelve a flotar el nombre del legislador Walter Saieg como una opción dentro del justicialismo para enfrentarse a los hermanos Torres. Desde el quiebre entre Walter y Facundo ambos sectores están en veredas completamente distintas.

La militancia del sector del Saiegtismo está un poco “cansada” de las idas y vueltas que tuvo el legislador provincial tras la ruptura por la ordenanza de la PASO en Alta Gracia.

Es que muchos esperaban participar en las internas pero eso no sucedió. Como tampoco el trabajo territorial dentro del Frente de Todos con la candidatura de Alberto Fernández y los legisladores provinciales.

Se esperó la presencia del histórico dirigente en los barrios de la ciudad tras su alejamiento en el Ministerio de Transporte de la Nación pero tampoco sucedió como así también convocatorias a sus militantes más férreos.

Hoy su participación en las elecciones a intendente del 2023 es meramente especulativo. El manejo de información sobre el sector se basa en rumores y suposiciones. Quizá la verdad será “develada” durante los días que la gente estará con gorro y vincha frente a las pantallas del televisor.

El “fantasma” Saieg también preocupa a la oposición que no logra unirse claramente (ni para abuchear al intendente Marcos Torres en el Concejo se pusieron de acuerdo)

Con De Loredo ya autoproclamado como pre-candidato a gobernador, los patitos se tendrán que poner en fila ya que la concejala Amalia Vagni estuvo de suplemente en lista que llevó a Luis Juez al Congreso Nacional.

La alianza de Juntos por el Cambio tiene, a su vez al partido del Frente Cívico entre sus filas. Si Juez decide su pre-candidatura, el tambaleo también se sentirá entre los referentes locales. Todos los posibles candidatos o candidatas a ocupar la silla de Lepri se miran de reojo y se cuentan las costillas por si uno u otro se “autopublicita” en cartelería callejera o paga en redes sociales su visibilidad pública.

Desde el radicalismo Leandro Morer aparece cual luciérnaga intermitente brindando notas a medios locales sin confirmar ni negar nada. Por otro lado, el presidente del radicalismo local Martín Barrionuevo es el dirigente más joven, dialoguista y que cosecha resistencia desde adentro de sus propios correligionarios.

Finalmente lo más claro que se avisora en el horizonte es la decisión del actual intendente Marcos Torres de presentarse en las elecciones para repetir mandato y deberá sortear el bufido en la nuca de su hermano que siempre está mirando la gestión de su hermano.

Mientras el mundo mire a Qatar, por estas casas se van a estar “cociendo habas”- como dice el dicho- a fuego fuerte en cocción prolongada.