La mujer hace 13 años que está detenida, tras ser condenada luego de atravesar un «parto en avalancha» y ser acusada por la muerte del bebé. Las abogadas de Católicas por el Derecho a Decidir solicitaron que el Tribunal Superior de Justicia incorpore la perspectiva de género.
Paola Ortiz está detenida desde el 2013, luego de atravesar un denominado «parto en avalancha» y ser juzgada por la presunta muerte del bebé. En un fallo que data de 2015, la Cámara Correccional y del Crimen de Villa María, estableció que era culpable de «homicidio agravado por el vínculo», y la sentenció a la pena de prisión perpetua. Abogadas feministas presentaron un recurso para que el Tribunal Superior de Justicia revise el veredicto.
Las letradas, que forman parte de la guardia jurídica de Católicas por el Derecho a Decidir, señalaron que el tribunal y el jurado popular que dictó la pena, desestimó un informe forense que indicaba: «No se puede aseverar si existió vida posnacimiento».
Tomando en cuenta este estudio médico, las letradas argumentan que la sentencia no cuenta con pruebas que demuestren la vida del recién nacido. Es decir, si el bebé nació sin vida, no existe el delito. Además, los jueces tampoco visualizaron las condiciones de vulnerabilidad en las que vivía Paola, quien se encontraba sin trabajo, criando a sus tres hijos en una situación de violencia, y residiendo en una vivienda de su exsuegro, quien, según la denuncia, la abusaba.
Julia Luna, una de las defensoras de la mujer, explicitó que la exigencia principal es la incorporación de la perspectiva de género. «Se trata de una criminalización de una emergencia obstétrica», manifestaron las impulsoras de la campaña por la liberación de Paola.
La mujer estaba en Villa Nueva cuando atravesó el episódio que le cambió la vida. A los pocos meses, acudió a la comisaría para denunciar que su expareja se había llevado a su hijo más pequeño, y en medio de una crisis de nervios le contó al oficial la situación que había vivido. El policía le tomó la declaración y la detuvo en el momento. Como Paola no contaba con un abogado, ese testimonio no pudo ser incorporado a la causa, y la prueba en la que se apoyo la setencia fue la palabra del agente, que no estuvo presente durante el parto.
Católicas por el Derecho a Decidir advirtió que durante el proceso emergieron acusaciones estigmatizantes y concepciones conservadoras acerca del rol de las mujeres en la maternidad. «Exigimos su absolución y libertad inmediata», indicaron en un comunicado.
El Máximo Tribunal de la Provincia debe decidir si va a dar lugar a la revisión de la sentencia. Hasta ahora, Paola estuvo 13 años tras las rejas y todavía le queda más de la mitad de la condena. La Justicia de Córdoba tiene la posibilidad de incorporar la prueba médica y también incorporar la perspectiva de género para asimilar la situación de la acusada.
Otra Belén
La campaña por la libertad de Paola Ortiz fue lanzada luego del estreno de la película «Belén», que cuenta la historia de Julieta, una joven que llegó al hospital en estado crítico y descubre que había perdido un embarazo. A la chica la acusan de haberse practicado un aborto ilegal y la arrestan. El caso parece perdido hasta que toma su defensa la Soledad Deza e impulsa una campaña que se unió con la lucha por los derechos reproductivos.
Finalmente, Julieta asume un nombre falso para difundir su caso. Insiparas en el film, la defensora Julieta Luna le propuso a Paola difundir su caso. La mujer pidió que usen su nombre real, para revindicarse. La campaña ya dio sus primeros frutos, y muchas organizaciones feministas y de derechos humanos se solidarizaron. Resta saber qué decidirá la Justicia.
«Ni un día más, ni una presa más por emergencias obstétricas», reclamaron las mujeres que acompañan la causa.
Fuente: LNM












