Foto ilustrativa

He seguido de cerca el juicio por el que muchos y muchas de los espectadores de las  grandes estrellas de Holywood han estado pendientes durante algo más de seis semanas. Lo seguí en vivo, todos los días, pero con un gran interrogante: ¿qué es lo que se “jugó” realmente en este pleito? ¿dinero?, ¿poder?, violencia de género?, ¿el papel de los medios masivos?

Para quienes no estén muy al tanto lo que pasó, en síntesis, el actor de “Piratas del Caribe” demandó a su exmujer Amber por “difamación”, ya que ella publicó un artículo de opinión en el medio The Washington Post  por ser víctima de violencia doméstica y se autorepresentaba como la voz de aquellas miles de mujeres que sufren esta situación a diario. Estas declaraciones devinieron en una serie de cancelaciones de trabajo para Depp como ser la sexta entrega de “Piratas del Caribe” y su participación en “Animales Fantásticos”, entre otros.

Depp consideró que su expareja mintió y que, por el contrario, el violentado había sido él. El juicio en la corte de Virginia (EEUU) duró más de un mes y finalmente este miércoles el jurado consideró que Johnny Depp fue realmente injuriado y difamado por su exesposa quien no pudo comprobar que fue una víctima por parte de Depp.

Cuáles son los interrogantes que se abren en un juicio que sucumbió al más mortal de los mortales. ¿la violencia no tiene sexo?

Si, la violencia no tiene sexo. La violencia es violencia. Sin embargo, cuando hablamos de violencia de género, es otra cosa.

La violencia de género está marcada, justamente, por la cualidad del género. Es decir, por el hecho de ser mujer – en este caso- El sistema patriarcal sigue mostrando su poder en absolutamente todos los estamentos del estado y en gran parte de la sociedad.

El movimiento #MeToo surgió en octubre de 2017 para denunciar la agresión sexual y el acoso sexual, a raíz de las acusaciones contra el productor de cine y ejecutivo estadounidense Harvey Weinstein. La frase, utilizada durante mucho tiempo en este sentido por la activista social Tarana Burke, fue popularizada por la actriz Alyssa Milano, quién animó a las mujeres a tuitear sus experiencias para demostrar la naturaleza extendida del comportamiento misógino.

La actriz Amber Heard se respaldó en este movimiento el que, en estos pagos podríamos llamarlo como el “Yo te creo hermana”, cuando Fardín acusó a Darthés de abuso.

¿Es creíble entonces que ésta mujer haya sido abrazada y contendida por este movimiento? Absolutamente sí.

En muchos espacios laborales, profesionales, escolares y familiares hay miles de mujeres que han sido abusadas por un poder dominante patriarcal y el salir de ese círculo no es para nada fácil. Es por eso que existen instituciones que acompañan a las personas víctimas de violencia simbólica y ni este ni ningún otro juicio hará que ese avance de las organizaciones feministas y diversas continúen trabajando para romper estereotipos de género.

Entonces, ¿por qué Jhonny Depp se ubicó en el lugar de víctima de violencia doméstica?

Porque para los varones el sistema patriarcal también es un generador de estereotipos que oprimen. Qué pasaría si un varón denuncia que es golpeado o maltratado por su pareja. Supongo que automáticamente se le reirían. Y en nuestras tierras no faltaría el que lo tildara de “mariquita”, “llorón”, “el hombre se la tiene que bancar”, “los hombres no lloran”.

jhonny - Johnny Depp - Amber Heard: un juicio que abrió más de mil interrogantes

Es por eso que también, para mí en este juicio vimos a personas “intocables” y volvemos a un repensar en las nuevas masculinidades. Un espacio que se está abordando desde hace un tiempo a esta parte y en Alta Gracia se debatió y analizó en una charla que se realizó en la Biblioteca Sarmiento.

Difamación – Escrache

Lo que se vió en este pleito finalmente es que una opinión en el medio The Washington Post definió – en cierto sentido- quién era “culpable”. Lo que aquí llamaríamos “escrache mediático”, donde ya no importa mucho quién tenga o no razón, sino lo que publica un medio de comunicación.

Y esto es lo realmente peligroso de todo esto.

Si mal no recuerdo y los lectores me ayudarán con el dato, en el gobierno de Néstor o Cristina Kirchner se eliminó la figura de “calumnias e injurias” contra periodistas en el fuero penal. Tras una reforma del código, se pudo advertir que muchas personas recurrían a esta figura por sentirse calumniados en tal o cual opinión.

Esta reforma dio un respiro, no sólo al Poder Judicial en su momento sino también a periodistas para que pudieran publicar y decir lo que fuese sin tener el temor de ser denunciados  por sus opiniones. Fue un gran avance para la libertad de prensa y de expresión.

Sin embargo, en el discurrir de los años la libertad de expresión en algunos casos, se transformó en la libertad de “decir lo que se me canta” perdiendo en el camino la rigurosidad periodística y, por lo tanto, “moldeando” la opinión de los consumidores de estos medios masivos.

Hoy, en nuestro país, se puede escrachar a cualquiera a través de los medios y no pasa nada. Desde una presidenta hasta un comerciante de lapiceras. Todo es lo mismo. Y en este caso que estamos analizando, me parece oportuno poner un pie en el freno y ver que “no todo es lo mismo” y quizá deberíamos rever las prácticas de algunos medios en donde el amarillismo y el sensacionalismo valen más que la vida y la integridad de las personas.

En síntesis: este juicio abrió más de una ventana de análisis en lo que a derechos humanos se refiere. Y no es ni más ni menos que este juicio porque estuvo en boca de medio mundo y donde, además, se conjugan poder, abusos, dinero, patriarcado, estereotipos, y medios..

Vos qué opinás?

Si sos víctima de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda, comunicate a la línea nacional y gratuita 144, que funciona todos los días del año, las 24 horas. También podés dirigirte al Polo Integral de la Mujer (teléfono 0800 888 9898, Entre Ríos 680, Córdoba Capital).