Foto ilustrativa gentileza Pedro Castillo

Barias reclusas presentaron un hábeas corpus por violencia obstétrica en la cárcel de mujeres. Los hechos iban desde maltratos, medidas de sujeción antes, durante y después del parto y demoras en los traslados desde que rompían bolsa, que incluso ponían en riesgo la vida de los bebés.

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba hizo lugar a una acción de hábeas corpus por violencia obstétrica en la cárcel de mujeres de Bouwer.

Originalmente, el Juzgado de Ejecución Nº 1 había rechazado el recurso de casación en marzo de este año. Sin embargo, la Sala Penal del TSJ  dio lugar al recurso y cuestionó al juzgado por la falta de entrevistas a las reclusas antes de fallar.

«Se denunció violencia obstétrica. No solamente en relación a ella sino en relación a muchas compañeras que ya habían dado a luz y otras tantas que estaban por ser madres», expresó la defensora oficial, Alfonsina Muñiz.

Y agregó: «En el fallo se destaca las situaciones de humillación y maltrato de estas mujeres».

El hábeas corpus es colectivo y correctivo.

«Ojalá que estos contribuya a que no se genere más situaciones de violencia obstétrica en contextos de encierro», remarcó la abogada.

Víctimas de violencia obstétrica e institucional

Para dictaminar el hábeas corpus, el TSJ realizó una serie de entrevistas entre las internas de la cárcel y recabó varios hechos de violencias.

“El día 13/11/2021 rompí bolsa mientras estaba en el pabellón, llegué al hospital varias horas después, acompañada por una médica del servicio y una enfermera”, expresó una interna.

Además de demoras en el traslado, otras reclusas denunciaron falta de acompañamiento; utilización de medidas de sujeción antes, durante y después del parto; violación a la privacidad e intimidad; discriminación y falta de consentimiento sobre prácticas médicas.

«Mientras estuve internada, antes de la cesárea y después estaba encadenada o del pie, o de la mano, la esposa estaba muy ajustada y me lastimaba la piel, me cortaba la circulación. No me podía mover más que para sentarme en la cama», contó otra reclusa.

Fuente: Cba24n.com.ar