Altas temperaturas y escasez de lluvias anticipan una temporada de una ya cantada emergencia hídrica. De antemano, intendentes y jefes comunales advierten instando a un consumo responsable del recurso.
El avance de los incendios, temperaturas en pleno septiembre que rondan los 30° y la persistente ausencia de lluvias son el combo para que se enciendan las alarmas de la crisis hídrica, meses antes de la llegada del verano.
Este martes el intendente Marcos Torres aconsejó a la población, mediante un video en el Dique La Toma, sobre el bajo caudal de agua. Cabe destacar que, en noviembre del 2023 se declaró la crisis hídrica en Alta Gracia, con un cronograma cortes programados que afectaban de forma rotativa a distintos barrios de la ciudad.
En consonancia, diversas localidades del departamento también instaron a la población en el cuidado del agua. «Anisacate no tiene agua y no tenemos la capacidad, como localidad, de extraerla, almacenar y distribuir», señala Natalia Contini en un video, culpabilizando a una obra inconclusa de la gestión anterior.
Por otro lado, otras comunas como Los Aromos y Villa del Prado recordaron sobre la importancia del cuidado del recurso, en antelación a una emergencia hídrica.