Foto Carolina Gomez

Durante dos días el Cine Monumental Sierras fue un vórtice en donde confluyeron todas  la emociones que el cine es capaz de provocar. “Este lugar debe ser uno de los pocos que existen en el país. No dejemos que nos encierren en nuestras casas para consumir programas.. económicos ”, dijo Jorge Marrale en el escenario con la fuerza y la convicción puesta en cada palabra que conmovió a más de uno.

jorge marrale - Con aplausos de pie, terminó el primer Festival de Cine de Alta Gracia

Alta Gracia revivió aquellos días en donde el Cine Monumental se abría con producciones nacionales e internacionales y la gente se convocaba para el disfrute de meterse- por unas horas- en la piel de cientos de personajes que rodaban por aquellas cintas en blanco y negro.

Jóvenes viendo sus producciones escolares, adultos con el llanto entrelazado en las cuerdas vocales mirando “La Noche más fría” o “Maracaibo” o  identificándose como cordobés de pura cepa cuando la “Mona” Giménez irrumpió en “De Caravana” ante un público ávido de sensaciones.

Charlas, cortos audiovisuales, muestras interactivas y el homenaje al emblemático “Pepe” hicieron que – durante dos días- las emociones brotaran por los poros , incluso en cada presentación.

“Yo vine el día que se inauguró en el año ’54. Tenía 12 años”, me contaba mi compañera de butaca después de secarnos las lágrimas con la proyección de “Marcaibo”. “Aquí ví a los Cinco Latinos, a Sergio Denis y muchos más. Tengo una gran emoción de vivir esto”, me decía la mujer que es docentes jubilada y reconocida escritora local.

“Mi mamá sacó una entrada cuando vino Sandro. Bueno.. no sé que pasó pero días antes del show le devolvieron el dinero de la entrada porque fue la única que se había vendido”, me dijo la mujer mientras sonreía y su mirada se perdía en aquella anécdota que dejó a la ciudad sin ver al majestuoso “gitano”.

El broche de oro fue la presentación de la Orquesta Sinfónica de Córdoba que interpretó música de películas de grandes compositores.

No se podía pedir más al corazón. El Festival de Cine de Alta Gracia vino para quedarse y será nuestra responsabilidad y compromiso que el mismo perdure en el tiempo.