Foto: El Culto-Documental

Por Gabriel Zuzek  Con el objetivo de adaptarse a la nueva realidad que impuso la pandemia, la sala de arte altagraciense busca opciones de renovación manteniendo su esencia.

La actividad que propone un cine club está regida por una lógica diferente y ajena a la dinámica que pueden tener los eventos convencionales o masivos. Su filosofía se basa en abrir ventanas a la pluralidad y la diversidad, además de fomentar y recuperar la idea de ver una película como un acto social y también como un hecho político.

El Cine Club Casero de Alta Gracia, hace nueve años que está en funcionamiento y desde hace cinco, cuenta con una sala propia con 27 butacas y una calidad de excelencia en materia de sonido e imagen. Los hacedores son Nicolás Di Giácomo y su compañera de vida, Mercedes Enguerre.

Por estos días, ambos proyectan nuevas ideas para refuncionalizar la sala después de la tierra arrasada que dejó la pandemia para este tipo de iniciativas. “Estamos tanteando de qué manera volver y qué cambios hacer porque ya el público es otro y la demanda también se modificó”, indicó Di Giácomo a Redacción Alta Gracia y añadió: “Con la pandemia hicimos la modalidad online, entonces mucho de ese público que teníamos se mantiene colaborando con la cuota de socios y mirando las películas que subimos a las redes”.

Todo a pulmón

En los comienzos, el Cine Club Casero tenía más bien una impronta itinerante y su finalidad estaba ligada al placer de ver una buena película. Así fue que hubo cine en casas de familia, después proyectaron films en el viejo edificio donde funcionaba la Biblioteca Popular Sarmiento y también en el ex Centro Cultural Casa Caparazón.  

Cineclub 1 - Cine Club Casero: un espacio que abre ventanas a otros mundos
Nicolás Di Giácomo, fundador del Cine Club Casero de Alta Gracia (Foto: Gabriel Zuzek)

“En esa época realizábamos una función por semana y después nos fuimos cansando de cargar equipos y andar de un lado para otro. Entonces pensamos un proyecto para anclarlo en un lugar y tener más funciones. Ahí decidimos tener la sala propia para profesionalizarnos y ser más prolijos”, expresó Nicolás Di Giácomo.

Proyectar apertura

Además de ser un conocedor del cine que se realiza en cada rincón del planeta, Di Giácomo  también es músico y tiene una visión clara sobre lo que significa el séptimo arte. “La sala de cine te permite, a diferencia de hacerlo en tu casa, de mirar la película de un tirón y además cuando termina está la instancia de poder debatirla a nivel grupal. Para mí el cine, es justamente, toda esa experiencia completa”.

Cineclub 2 - Cine Club Casero: un espacio que abre ventanas a otros mundos
Después de la pandemia, la sala del Cine Club abre sus puertas a nuevas propuestas (Foto: Gabriel Zuzek)

Tanto en la actualidad como en futuro cercano, los hacedores del Cine Club Casero realizan en el especio diferentes actividades que no están estrictamente relacionadas con la proyección películas. En el espacio se ofrecen charlas, ciclos de música y presentaciones de libros, entre otras propuestas.

“Nuestra idea es asociarnos con gente porque esta actividad te exige una apertura mental. Es increíble como uno arranca con esa chispa por el mero gusto de ver y compartir una película  y después todo se va transformando. Entonces estamos  pensando cosas nuevas para sostener el proyecto y sobre todo para mantener su esencia, que consiste en seguir construyendo un espacio que brinde arte”, finalizó Nicolás Di Giácomo.