Foto Ilustrativa

Convivía con un hombre investigado por comercialización de drogas. Entre ellos había una relación presumiblemente asimétrica y desigual. No pudo comprobarse su consentimiento en el negocio.

El Juzgado de Control de Lucha Contra el Narcotráfico sobreseyó a una mujer imputada por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la intervención organizada de tres o más personas.

Ella había sido imputada del ilícito porque estuvo presente cuando allanaron el inmueble donde vivía con su pareja y secuestraron estupefacientes como así también elementos relacionados con su comercialización.

Sin embargo, con el avance de la investigación, la Fiscalía de Instrucción pudo comprobar que quien había sido señalado como autor del ilícito era su pareja y no ella.

La fiscal Milagros Rivas le solicitó al Juzgado de Control que se dispusiera el sobreseimiento de la mujer ocasión en la que agregó que el solo hecho de estar en el lugar del allanamiento no significaba que aquella haya prestado su conformidad con la actividad de su marido y, menos aún, que estuviera en connivencia con él.

Sumado a ello, se comprobó que la imputada a menudo abandonaba la convivencia con su pareja a causa de episodios de violencia por razones de género.

En estas ocasiones se retiraba a la casa de su madre. Además, los vecinos señalaron que la mujer –y su familia– no pertenecían al entorno delictivo.

A su turno, el Juzgado de Control tomó en consideración que la mujer había realizado diversas denuncias, durante los años 2016 y 2018, contra su pareja por presuntos hechos de violencia familiar. Tales denuncias habían concluido por el paso del tiempo (es decir, por prescripción de la acción penal); pero nunca se había corroborado que los hechos denunciados no hubieran existido.

En este contexto, la jueza María Dolores Morales de Cáceres destacó que, en uno de los expedientes, el hombre había sido imputado por lesiones leves y que existía un certificado médico que atribuía diez días de curación a la víctima. Según el tribunal, esta circunstancia no resultaba menor puesto que conducía a que la situación procesal de la mujer se analice bajo la perspectiva de género.

Prensa Justicia Córdoba