Diversos estudios revelan que pese a que el valor de los electrodomésticos bajó un 6,6% interanual promedio en el último trimestre de 2025, las ventas en unidades cayeron un 18,6% y la morosidad pasó del 14,8% al 41,2%.
Un relevamiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) reveló que pese a que el valor de los electrodomésticos cayó un 6,6% promedio en el último trimestre de 2025, en comparación con el del año anterior, medidas en unidades las ventas cayeron un 18,6%.
Sumado a esto, se expuso que la morosidad de las financiaciones para las compras de smartTV, heladeras, lavarropas pasó del 14,8% al 41,2%, de acuerdo a cifras oficiales.
“El IPC (índice de precios al consumidor) nacional creció durante 2025 un +31,5% mientras que el IPC Electrodomésticos de CABA cayó -6,6%”, recopiló la consultora Vectorial en un reporte sectorial.
Tal es el caso, por ejemplo, de un lavarropas carga frontal de seis kilos, que de un año al siguiente pasó de costar 750 mil pesos a 500 mil.
Medidas en unidades, en tanto, las ventas cayeron nada menos que 18,6% al comparar el último trimestre de 2025 con el mismo período del año anterior.
En ese marco, se advierte que los comercios poseen muchos electrodomésticos en stock y algunos comienzan a reorientar sus objetivos; y que creció el portfolio de productos importados, principalmente de China y Turquía.
De acuerdo con un informe de Vectorial, las ventas de línea blanca (heladeras, lavarropas, secadoras, lavavajillas, hornos y cocinas), línea marrón (incluye televisores, equipos de música y reproductores de video), línea gris (informática) y pequeños electrodomésticos registraron en el cuarto trimestre de 2025 retrocesos con respecto al mismo trimestre del año anterior de -10,1%, -22,1%, -26,8% y -25,2%, respectivamente.
En este contexto de retracción del consumo, fabricantes como Peabody, Electrolux y cadenas de retail, como Frávega, Cetrogar y Megatone, atraviesan un cuello de botella en la rentabilidad y las finanzas, que pone en riesgo su continuidad, o directamente la sentencia, como ocurrió recientemente con la fábrica de heladeras.
En cuanto a la morosidad en las cadenas comericales, incluso en aquellas que ya tienen décadas funcionando en el mercado, el promedio alcanza al 41%.
En Frávega, por caso, se multiplicó por tres: pasó del 13% al 39% entre 2024 y finales de 2025, de acuerdo a los datos del BCRA. Cetrogar sigue en el ranking a la hora de evaluar la morosidad de los clientes: alcanza en torno al 48% (contra 17% del año anterior).
Megatone se encuentra un escalón más abajo: sufre una irregularidad en las financiaciones otorgadas en torno del 43%, más cerca del promedio del rubro. Aunque elevada, la cadena Carsa aparece en el ranking con una morosidad por debajo del resto. Alcanzó a fines del año pasado el 38% contra 15% del año anterior.
La morosidad más baja la tiene Naldo Lombardi, en torno al 25% (contra 5% del año anterior). En Coppel, que en los últimos años registró una morosidad más elevada que el promedio y no se dedica exclusivamente al financiamiento en la compra de electrodomésticos, la irregularidad alcanza al 70%.
Fuente: NA











