La Secretaría de Gestión de Riesgo informó que con las precipitaciones de las últimas horas se registra un aumento del caudal de ríos y arroyos en distintos sectores de las serranías.

En el departamento Calamuchita, en zona de la localidad de San Clemente el río La Suela creció 0,80 centímetros. Mientras que el río Los Reartes registra una suba de 2,5 metros y sigue en aumento.

En el Valle de Punilla, el río San Antonio verificó un pico de crecida 3,3 metros en Cuesta Blanca. Allí permanecen dos unidades Icho Cruz, DUAR, ETAC y Defensa Civil.

En la zona del Valle de Paravachasca el río Anisacate tiene una crecida de más de un metro.

Desde el organismo se remarcó la importancia de tener en cuenta las recomendaciones de las autoridades, seguir las indicaciones de la cartelería y del personal desplegado en la zona (bomberos, policía, efectivos de Defensa Civil y bañeros), evitar acampar cerca de ríos y arroyos, y estar atentos al nivel de los cursos de agua durante y después de las tormentas.

Para tener en cuenta

Para reconocer cuándo se aproxima la crecida de un río, hay que observar si hay nubarrones en las zonas altas: puede ser un indicio de que está lloviendo en las cercanías.

Si el agua cambia de aspecto –pasa de ser cristalina a oscura– traslada objetos como ramas y palos, entre otros, o de a poco tapa piedras que antes estaban visibles, todo indica que está llegando el pico de una creciente.

El nacimiento de los ríos serranos se produce en las partes altas de las montañas. Esto significa que si bien en las zonas donde se encuentra el grueso de los balnearios o paradores el día puede estar soleado y agradable, en las cuencas altas es posible que esté lloviendo. Por eso es importante estar atento a los medios que brindan información inmediata sobre alertas meteorológicas por tormentas severas.

En caso de presentarse una tormenta repentina, hay que alejarse del agua y de los márgenes, ya que de forma rápida e imprevista el río puede crecer a causa de la lluvia caída o por la apertura de válvulas de diques y embalses.

Además, no se deben cruzar vados o puentes tapados por la correntada del agua, aunque parezca que puedan atravesarse sin peligro.