Todo comenzó cuando la víctima, de 81 años que aún no fue identificada, comenzó a manifestar que algo no estaba bien a través de gestos desesperados. Su hijo fue quien se dio cuenta primero de la situación y alertó al resto de los familiares que estaban allí.

Inmediatamente, todos intentaron asistirla y aplicarle maniobras para liberarle las vías respiratorias, ya que la obstrucción fue provocada por la comida. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, no lo lograron.

De esta manera, decidieron trasladar a la mujer de urgencia al Hospital de Alta Gracia. Pero los médicos del centro de salud sólo pudieron constatar que había ingresado sin signos vitales.

Fuente: TN